Si esto es posible hoy día en un aula cualquiera porqué nos empeñamos en seguir enseñando como hace un siglo... hay maestros/as que aún no han descubierto la magia, lamentablemente.
Via
Mi interés por las palabras viene de hace años, tantos que siendo yo un adolescente me preocupaba por qué significaba o cómo se escribían algunas de ellas, tanto que pasaba horas y horas leyendo el diccionario, consultando diccionarios e inventando letras nuevas, así leyendo un manual de Lázarro Carreter, aprendí que en castellano no se puede decir decimosegundo, sino duodécimo, a pesar de que tu procesador de textos se empeñe en corregirte; también aprendí que elite en castellano no lleva tilde, aunque está permitido con tilde y por fin alguien me explicaba cómo diferencia un (el) porque de (causa) por qué (pregunta) por que de conjunción (por el cual) del porqué (sustantivo). Además aprendí una frase para diferenciar la A seguida de la Y, y no cometer errores ortográficos, la frase dice así:
Tal vez todo fue motivado por dos errores de lectura que cometí, y que duraron mucho, demasiado tiempo, el primero de ellos fue sobre una obra de León Tolstoi llamada Iván el imbécil y por extraño que os parezca la
primera vez que no leí la palabra imbécil, mi cerebro leyó invencible, si, mi cerebro cambió el título de la obra por otro más épico acorde al autor, Iván el invencible, durante unos cuantos meses, demasiados, siempre recordé el nombre del cuento tal y cómo yo lo había inventado y años después para mi el título de la novela era Iván el invencible, de hecho por lo que se narra podría haber sido ese el título, pero no, Tolstoi la título de otra forma. Hasta que un día para mi sorpresa perplejidad, me di cuenta de que el título era el imbécil, pero cómo iba yo a imaginar que una novela se iba a titular así...
Y la otra palabra, esta si que supuso un martirio para mi durante mucho tiempo, por que no la conocía y porque no podía encontrarla en ningún diccionario...
¿Qué palabra? pues ciclotiris, ¿A qué os suena esta palabra? en esa época yo era un adolescente ávido de
conocer todo lo relacionado con la sexualidad, la busqué en todos los diccionarios que estaban a mi alcance, puesto que lo único que sabia es que estaba relacionada con el sexo femenino, y que tenía que ser o bien una palabra soez o bien una palabra de la calle que no estaba recogida en el diccionario. Por que por más que a escondidas la buscaba, digo a escondidas por que si no aparecía en los diccionarios del colegio, yo imaginé que tenía que ser algo muy grave o que sólo los mayores podían conocer. No recuerdo cuando fue el momento en el caí en la cuenta de que había leído más de un millón de veces una palabra que sólo mi cerebro leía, una y otra vez mi cerebro había puesto en marcha un mecanismo de reconocimiento sin detenerse en descifrar los símbolos que componían esa palabra. Tal vez si hubiera escuchado alguna vez la palabra en cuestión habría podido hacer la inferencia de que lo que yo leía... pues como que no era. Pero no, en esos años había palabras y temas prohibidos.
Por sorprendente que parezca si buscas en google la palabra ciclotiris encuentras una entrada...y lo más increíble, aparece con el título de GurbWeb, Gurb es, además de mi viejo nick, el nombre de un grupo de música y también el nombre de un pueblo catalán y también el nick de un fotógrafo y también un extraterrestre... bueno que me pierdo...
No puede ser, no puede ser... díganme que esto no es magia por favor.
Después de este post imagino que serán dos las entradas de google y aunque sean desde diferentes páginas ambas entradas tendrán en común el nombre de Gurb. La red tiene unas cosas que pa´ qué
Continuación de la entrada después de la sorpresa:
Desde entonces no hay una palabra que lea por primera vez y no la busque sin descanso hasta encontrarla... la palabra en cuestión por si aún no has caído en la cuenta era C L Í T O R I S.





Como formar delincuentes

A estas alturas de mi vida no creo demasiado en la justicia, o mejor dicho, no creo en los que aplican la justicia, son pocos los que tratan de aplicar una justicia que repare el daño y por supuesto genere en el inculpado un sentimiento de empatía que le impida volver a cometer el delito. Puesto que alguien que comete un delito lo hace por que o bien no es capaz de ponerse en lugar del otro, o bien, no sabe cómo encontrar su propio lugar.
En mi trabajo diario con familias, me encuentro cada día con historias de dinámicas familiares, que bueno, supongo que uno las ve en la televisión y se sorprende, pero en ocasiones, ni en la televisión aparecen los temas de los que tratamos en algunas ocasiones.
públicas, nunca debemos rechazar a un hijo, en todo caso debemos explicarle con las palabras que seamos capaces de utilizar que no está bien que toque el pecho de la madre en público, y que debe respetar a su mamá cuando le dice que no lo haga, en cuanto a lo de observarla cuando se desviste, es igual, debemos enseñar al niño que es un momento en el que no puede estar presente y que igualemente debe respetar nuestra decisión. Así la situación en ningún caso se debe llevar más allá de la curiosidad de un niño por el cuerpo humano, por la capacidad para sentir y por el simple hecho de acariciar. A todos nos gustan que nos acaricien y acariciar, para eso somos humanos.
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: Crece, maldita seas!
cambiara de sitio, porque no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable. La azafata argumentó que el vuelo estaba muy lleno, pero que iría a revisar a primera clase a ver por si acaso podría encontrar algún lugar libre. Todos los demás pasajeros observaron la escena con disgusto, no solo por el hecho en sí, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en primera clase. La señora se sentía feliz y hasta triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estaría cerca de aquella persona.
y otro hardware para llevar a cabo esta revolución, no es ni comparable con la inversión necesaria para pagar derechos para utilizar el software propietario. En total la inversión para 66.829 ordenadores en los institutos y otros 21.248 en los colegios de infantil y primaria supuso entonces(2003) unos 300 millones de € para la Junta de Extremadura, esto solo es posible con un sistema operativo preinstalado que esté libre de cargas sobre autoría como es LINEX, basado en la GNU/LINUX.