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19 de septiembre de 2007

Ser un mirador y no un mirón

Recientemente leyendo un ensayo sobre la mirada, descubrí el siguiente texto, para conocer el autor y si había alguna reseña sobre él en la red lo encontré en una página argentina llamada dialógica.com El texto según se dice en la página es de Fernando Vásquez Rodríguez y está publicado en Revista “Signo y Pensamiento” Nro. 20. Primer semestre 1992. Colombia.

Así como hay una distinción entre ver y mirar, debemos diferenciar entre el mirón y el mirador. El mirón (otros lo llamarán voyeur) es alguien que curiosea. El mirón es el puente entre el ver y el mirar. Un mirón es un ser medianero. Una mirada de primer nivel.

El mirador es otra cosa. Un mirador es un sibarita: usa sus ojos para hacer espectacular lo que ve. El mirador convierte, transforma lo inmediato (visto por el mirón) en mediatez; lo obvio en obtuso, diría Barthes. Un mirador dispone, arregla, ilumina, agrega, superpone, maquilla, oscurece, emborrona, se acerca, se aleja... Un mirador de gusta, cata, rumia lo que el mirón traga con premura. Un mirador estudia, tiene un estudio; el mirón -por su afán y su pereza- se contenta con que otros le presten o le hagan la tarea. Un mirón no participa del juego; el mirador es un jugador.

El mirón es morboso; el mirador, erótico. El mirón busca la satisfacción rápida del placer; el mirador la lenta y nunca abarcable piel del goce. Por eso el mirón se aburre con facilidad, y de allí también la necesidad de nuevas cosas para ver; el mirador nunca se cansa de mirar el mismo cuerpo, la misma figura, el mismo rostro. Un mirador descubre nuevos tintes, nuevas formas; otras sombras, otros gestos. El mirador nos revela lo que el mirón apenas reconoce.

Un mirador, además de ser una persona, es un lugar. Como el señor Palomar, ese personaje de Italo Calvino, meticuloso, atento, exquisito; ese explorador de la mirada que podía leer una ola, una estrella, los amores de las tortugas o la piel de las iguanas. El señor Palomar, mirador de la luna de la tarde, la luna que nadie mira y que necesita mirarse “puesto que su existencia está todavía en veremos”.

3 comentarios:

  1. Me ha fascinado...eres un mirador ..eso lo se....gracias por esta aclaración....con relación de como descubrir como miramos disfrutare de entregarme al placer de ser un MIRADOR..saludos múltiples de parte de cada uno de los yo....abrazos igual amigo....lindos ojos jejeje

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  2. Yo tambien soy un/a mirador/a. Por cierto esos ojos me suenan mucho.
    besazo con ¡pasion! je, je

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  3. Yo y mis otros yo, Bueno, la aclaración, realmente es del autor del ensayo... pero me pareció tan acertada que comparto lo que dice.



    anónimo/a, mirador/a, me alegra de que estemos en el mismo lado un beso, para ti también... claro que si eres mirador, pues un abrazo, mejor, no te parece?

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