
En el caluroso verano de 2003 asistí a unos cursos de la uned sobre competencia e inteligencia emocional, en una de las charlas el ponente nos habló de la función de las emociones, aunque parezca a simple vista que no la tienen, las emociones cumplen un papel en nuestras vidas.
La ira, la tristeza, el miedo, la vergüenza, la culpa y la satisfacción todas ellas son adaptativas. Nos permiten superar situaciones que de otra forma no tendríamos los recursos para hacerlo.
Así la IRA nos permite apartarnos de las fuentes que nos producen frustración. Sentimos así cuando las cosas nos provocan estrés o las situaciones nos superan.
La TRISTEZA es importante para tener constancia de que hemos perdido un objeto o sujeto. Y permite enfocar nuestra energía en otra dirección, quiero decir, si no existiera la tristeza, la sensación de que lo hemos perdido seguiríamos intentando continuamente aferrarnos a su presencia.
El MIEDO, obviamente, nos alerta de los peligros, sin miedo no reaccionaríamos ante la amenaza. Seríamos vulnerables a las amenazas vitales.
La VERGÜENZA es necesaria para nuestra intimidad, necesitamos sabernos individuales dentro de la sociedad. Necesitamos conocer aspectos de nosotros mismos que los demás no conozcan.
La CULPA, esta emoción nos permite reconocer que nos hemos equivocado, que hemos hecho daño, y a través de ese reconocimiento tratamos de compensar el daño cometido.
Y por último la SATISFACCIÓN o la alegría, cuando obtenemos un resultado positivo, nos sirve para motivarnos, para continuar.
La ira, la tristeza, el miedo, la vergüenza, la culpa y la satisfacción todas ellas son adaptativas. Nos permiten superar situaciones que de otra forma no tendríamos los recursos para hacerlo.
Así la IRA nos permite apartarnos de las fuentes que nos producen frustración. Sentimos así cuando las cosas nos provocan estrés o las situaciones nos superan.
La TRISTEZA es importante para tener constancia de que hemos perdido un objeto o sujeto. Y permite enfocar nuestra energía en otra dirección, quiero decir, si no existiera la tristeza, la sensación de que lo hemos perdido seguiríamos intentando continuamente aferrarnos a su presencia.
El MIEDO, obviamente, nos alerta de los peligros, sin miedo no reaccionaríamos ante la amenaza. Seríamos vulnerables a las amenazas vitales.
La VERGÜENZA es necesaria para nuestra intimidad, necesitamos sabernos individuales dentro de la sociedad. Necesitamos conocer aspectos de nosotros mismos que los demás no conozcan.
La CULPA, esta emoción nos permite reconocer que nos hemos equivocado, que hemos hecho daño, y a través de ese reconocimiento tratamos de compensar el daño cometido.
Y por último la SATISFACCIÓN o la alegría, cuando obtenemos un resultado positivo, nos sirve para motivarnos, para continuar.
Así pues es bueno y sano, psicológicamente sentir emociones, vivirlas, por tanto:
si sientes ira, grita;
si sientes tristeza, llora;
si sientes miedo, tiembla,
si sientes vergüenza, sonrojate;
si sientes culpa, arrepiéntete;
y
si sientes alegría sonrie.
si sientes ira, grita;
si sientes tristeza, llora;
si sientes miedo, tiembla,
si sientes vergüenza, sonrojate;
si sientes culpa, arrepiéntete;
y
si sientes alegría sonrie.
Si que me daaa el sacabuche..ya estoy como gruñon..haaa ya se me paso ..asi pues yo indiferente con tu entrada....no perdona es que me da un nose que..hay de mi no se uqe hacer con este ahogo en mi corazon...haaaa ya me salen las lagrimas..noooo...y si me estan vigilando..huy aqui todo esta oscuro..no me gusta la oscuridad......perdona yo aqui como siempre con mis tonterias que verguenza mira que ha esta edad y dale con la chocotada...pero ni creas es culpa de ese yo mio que no se como me la hace siempre..pero bueno estoy bien conmigo o con mis otros yo...y HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA que bueno es gritar jejeje lo hago cad vez que paso por un tunel...jejeje..ya y a esto para cuando la camisa de fuerza ...jajajaja solo hay que sentir escucho tu consejo mi gran amigo quijano..mis abrzos muy queridos y un beso grande que lo siento aqui en mi alma
ResponderEliminarNada de tonterías, ya te dije muchas veces que todos deberíamos ser toda nuestra vida niños, al menos con muchas cosas que olvidamos, la sonrisa, las carcajadas, los llantos, los gritos, las carreras, los pies metidos en charcos...
ResponderEliminarUn abrazo, ya sabes de lo que hablo. Qué digo un abrazo, mil abrazos, mil