Para demostrarlo un psicólogo S. Asch diseñó un experimento que consistió en un grupo experimental compuesto por 7 sujetos, 6 de ellos eran estudiantes y cómplices que tenían una función asignada por el investigador. El experimento consistió en responder en 18 ocasiones ante la pregunta cuál de estas tres líneas es igual a la presentada como patrón. En las dos primeras comparaciones y en otras cuatro distribuidas a lo largo del experimento los estudiantes cómplices respondieron correctamente, pero en el resto de ocasiones 12 en total lo hicieron de forma incorrecta y señalaron una línea distinta... las respuestas se pronunciaban en voz alta... y siempre se seguía el mismo orden a la hora de emitir la respuesta, es decir, el sujeto ingenuo respondía en último lugar y siempre de haber escuchado a los otros sujetos.
Imagínate en la situación estáis 7 tipos a los que no conoces de nada y crees que ellos no se conocen de nada en una habitación y todos responden mal a una pregunta sencilla... qué hacer no dejarme influenciar por el grupo y responder lo que mis sentidos dicen... o por el contrario defender mi postura... pero por qué estas personas que han respondido delante de mi no ven cual es la línea correcta; qué puedo hacer, qué respondo, contradigo al resto del grupo. ¿ Qué responderías?
Efectivamente los resultados que obtuvo indicaron que la influencia del grupo hacía a los sujetos conformarse y plegarse a la presión del grupo...Teniendo en cuenta que influían:

- El tamaño del grupo
- Si la respuesta se da en público o en privado
- El grado de atracción que tiene el grupo para el individuo.
En línea con esta investigación la psicología se preguntó hasta donde llegaría la influencia del grupo...
Otro psicólogo Milgram pensó en llevar a los últimos extremos esta disociación de la realidad y obediencia, su experimento se conoce como obediencia a la autoridad... y es probablemente uno de los más duros que se conoce en la psicología junto con el del pequeño Albert.
¿Hasta dónde obedeceríamos si nos presionasen? se preguntó Milgram. Para comprobarlo diseño un experimento especial, ... cuando entonces se podían hacer este tipo de experimentos, puesto que hoy día no estaría permitido... al menos moralmente, puesto que después de pasar por el experimento algunos individuos necesitaron tratamiento psicológico ante la gravedad de la situación a la que fueron expuestos así como por las repercusiones que para su conciencia tuvo dicho experimento.
Antes de poner en marcha el experimento, cuando ya lo tenía diseñado, decidió preguntar a través de una encuesta a un grupo de psiquiatras para que hicieran predicciones sobre el comportamiento de los individuos en la situación a la que iban a ser expuestos. El grupo de psiquiatras predijo que:
- Sólo un 4% seguiría más allá del límite
- Sólo un 1/1000 llegaría hasta el final, siendo este sujeto la representación del porcentaje de población psicópata.
El experimento
Publicó un anuncio en prensa solicitando voluntarios para participar en un experimento sobre memoria y aprendizaje. Escogió a personas de diversa edad y condición social a quienes se le informó que se estaba estudiando la influencia del castigo sobre el aprendizaje/memoria.
En cada situación experimental participaban dos sujetos a uno se le asignaba el papel de profesor (este sujeto era sobre el que se obtenían los datos, es decir, no conocía el fin último del experimento) a otro sujeto se le asignaba
el papel de alumno (este sujeto era el cómplice de la investigación, por tanto conocía cuál era el objetivo del experimento). El sujeto ingenuo a quien se le asignaba el papel de profesor a través de una adjudicación directa, advertía cómo al sujeto que hacía de estudiante lo ataban a una silla electrificada, pero a continuación el sujeto profesor salía de esa sala siguiendo al experimentador dejando al estudiante allí y se dirigían hasta una sala contigua.El cometido del profesor era decir una lista de palabras asociadas, por ejemplo cielo/azul, casa/grande, etc. El cometido del alumno era memorizar estas palabras. Para luego repetirlas cuando el profesor dijera la primera palabra el aprendiz debía responder la segunda, cuando el estudiante atado a la silla electrificada cometiera un error, usted debe darle, como profesor que es, una descarga, esta era la orden que recibía el sujeto del experimento. Para ello tiene delante un generador con unas etiquetas informativas donde puede leerse: el intervalo entre 15 y 450 voltios, y debajo etiquetas que advierten de “descarga suave” a “peligro descarga muy fuerte” el investigador le dice que cada vez que el sujeto cometa un error usted, como profesor, debe administrarle una descarga, que irá aumentando de intensidad con cada fallo.
Esta es la situación experimental en la que se encuentra usted, imagínate que eres el que hace de profesor en este experimento, antes de seguir leyendo hazte una pregunta ¿Hasta donde llegarías tú? ¿Pararías en el momento que
oyeras un gruñido del estudiante a los 75 voltios? ¿Esperarías a que el sujeto se quejara de verdad, a los 120 voltios? ¿A los 285 voltios cuando el estudiante gritara de dolor? Y qué pasaría si te giras hacía el investigador con bata blanca y lo miras diciéndole con la mirada ¿Qué hago, sigo? Y ves su cara tranquilamente observando y anotando mientras te dice -siga usted, con voz firme. ¿Crees que llegarías a los 450 voltios, cuando ya no oyeras al estudiante gritar...Las repuestas que te has dado a esas preguntas, lamentablemente, no son así, en la situación descrita, de los 40 que participaron en la primera ronda de preguntas... 26 llegaron a los 450 voltios es decir 2 de cada 3. Qué putada!!!, ¿verdad? creerte una persona amable y dulce y comprobar que si te aprietan lo suficiente probablemente llegases a electrocutar a alguien.
Milgran sorprendido por los resultados, decidió introducir variaciones, por ejemplo: colocó al profesor y al estudiante en la misma habitación, en ese caso el porcentaje de aquellos que llegaban al final era menor, también influía el hecho de estar más o menos cerca de quien te daba las órdenes y más o menos cerca del estudiante... pero en conclusión los resultados se repetían en una elevada proporción de sujetos, llegó a utilizar a más de 1000 sujetos experimentales y las conclusiones eran las mismas, un porcentaje elevado llegaba hasta el final siguiendo las instrucciones del investigador. Como ves, este experimento explica algunas atrocidades que puedes ver en los informativos y las noticias por no hablar de algunos genocidios mundiales de los últimos años.
Ni que decir tiene que el sujeto que hacía de estudiante, realmente no recibía las descargas, sino que era un actor contratado por Milgram.
A estas alturas aún puedes creer que el experimento no es real, y que nunca se produjo... pues
que interesante esta entrada. la lei completa y me parecio fascinante. me he leido cada entrada con la etiqueta de psicologia y me ha gustado mucho el blog. ;)
ResponderEliminarel poder de la autoridad . es lo que me faltaba para mis estudios. hare mis pruebas .