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5 de septiembre de 2010

Salir a buscar novia

Es sorprendente cómo nos metemos en relaciones tortuosas y devastadoras para nuestra autoestima y autoconcepto, pero a veces sucede... sólo conocemos y apreciamos cuánto nos destripó la relación cuando el tiempo ha pasado y somos capaces de valorar lo que hemos vivido.

Me cuenta una amiga que su antiguo novio según su madre, salió a buscar novia un día, la encuentra y luego se mete en casa para toda la vida. Así era la vida de esta chica, centrada en uno o dos aspectos de la existencia, pero vacía en el resto.

No salía a cenar, a pesar de que en los primeros meses él la invitó a cenar varias veces.
No le permitía ponerse ropa bonita, porque según él enseñaba demasiado las piernas, o el escote o su pecho era demasiado sugerente.
No podía sonreír a un amigo porque según su novio, parecía que le estuviera tirando los tejos.
No aceptaba que se fuera vacaciones con una amiga porque eso era causa de celos por parte de su novio.
No iban al cine, más que en contadas ocasiones, porque él estaba siempre cansado.
No tenían una vida sexual divertida por que se habían acostumbrado a sus cuerpos y no había atracción, sólo descarga sin pasión ni deseo.
No viajaban juntos porque gastaban mucho dinero y era necesario para la casa que se estaban haciendo.
No, era la conjunción negativa que daba sentido a sus vidas, a pesar de encaminarse hacía un SI delante de un oficiante matrimonial...


Afortunadamente, un día todo cambió, después de mucha reflexión, después de muchas lágrimas, todo cambió. Fue el día en que ella decidió que no había marcha atrás, se rompía la relación y todos los sueños de cambio que había en sus pensamientos...

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